“El primer deporte al que me enganché fue al skate, cuando tenía unos 11 años llegó el primer sancheski al barrio y le di el coñazo a mis padres hasta que me compraron uno (risas). Fue el inicio de una andadura en busca de deportes en el que encontrara emociones fuertes. Los deportes de masas como el fútbol o el baloncesto nunca hanterminado de gustarme. Me gusta lo que se sale de lo normal, claro ejemplo es que hasta hace poco era funerario, haciendo las funciones de tanatopractor*.
Estuve muchos años patinando, hasta que todos los amigos con los que salía lo fueron dejando y tuve que buscar una alternativa. En el surf encontré dónde descargar toda mi energía, aunque tengo que admitir que no es de mis deportes favoritos, depende de factores naturales para poder practicarlo, por eso lo fui compaginando con otros deportes como la escalada, bici de montaña, etc.
Soy un amante de la adrenalina y, como dicen mis amigos, un culo inquieto. También hago pesca submarina, toco la batería en un grupo y me gusta mucho montar en moto.
Lo bueno de practicar tantos deportes a la vez es que conoces a muchísima gente y, lo “malo” es que no llegas al nivel de otras personas que se dedican de lleno a un solo deporte pero, a pesar de eso, disfruto una barbaridad.
Cuando empecé en la escalada tenía un miedo terrible a las alturas, las primeras veces que íbamos a escalar a sitios como Tamadaba iba por la zona a cuatro patas, me planteaba qué hacía allí colgado en aquellas paredes a ciento y pico metros del suelo, el miedo era lo que me enganchaba. Poco a poco vas cogiendo seguridad, compruebas que el material es súper fiable y con el tiempo te centras en lo deportivo, en mejorar para estar más fuerte y poder escalar vías más duras.
Yo siempre he sido gordito y las personas que ves escalando, en su mayoría, son atléticas. La gente me ve y alucina cómo con mis 86 kg. me levanto con las yemas de los dedos subiendo por las vías (risas).
Hace años salió al mercado el grigri, un asegurador que bloquea la cuerda por si hay una caída. La persona que me aseguraba, se dejó la palanca abierta sin que pudiese bloquear la cuerda y caí de unos diez metros de altura. En el momento me quedé sin respiración y fue un susto tremendo pero a los veinte minutos me levanté y decidí seguir escalando. Por la noche, con el susto todavía en el cuerpo, fui al hospital y detectaron que tenía una vértebra escachada, todo riesgo implica peligro.
A día de hoy sería incapaz de dejar el deporte, mi vida ha cambiado muchísimo desde que cambié de trabajo y fui padre, como es normal las prioridades son otras. Me noto más ansioso desde que no tengo tanto tiempo para ir a escalar, pescar o surfear.”

* Profesionales que utilizan sustancias químicas e instrumentos médicos para preparar los cuerpos de personas fallecidas antes de su funeral, ya sea para un entierro o una cremación.