Aquí, en Ojos de Garza, se vivía con tranquilidad. Éramos pocas familias, la de Rosalía, que era la mujer que vendía pescado, la de Loinita que era la de la tienda, la de Amalia, la mía, etc. Por aquella época no había luz y cada casa tenía un pequeño motorcito.
Yo no tengo mucha cultura pero tengo un oído excelente y en su día escuché que el nombre del pueblo podía venir por un señor que se apellidaba Garzo, que tenía una finca entre Ingenio y Ojos de Garza, pero yo creo que se debe a las garzas blancas que vienen de Europa emigrando hacia el sur.
Mi familia era agricultora, plantábamos habichuelas, pepinos y tomates a la orilla de la playa. Nuestra mercancía salía en vuelos para Madrid y Barcelona gestionada por la agencia de García Feo. Gracias a la arena blanca de aquí que se mezclaba con la tierra, los invernaderos producían unos tomates que sabían a gloria, ¡las raíces caminan felizmente!
En ocasiones, después de trabajar, íbamos a echar las redes y a coger un poco de pescado para nosotros. Usted se puede preguntar cómo viviendo al lado del mar no escogí la pesca como profesión pero, siendo hijo de campesino, siempre me gustó más la agricultura.
Cuando era niño la base militar de Gando ya existía, la playa no estaba cerrada y había unas cuantas casas de los barqueros, almacenes y tres tiendas: la de Pepe Bartolo, la de Juan Verona y la de una mujer de Ingenio que no recuerdo su nombre. En la zona también estaba el Lazareto*, que era propiedad del Cabildo, donde ponían en cuarentena las mercancías y los viajeros que traían enfermedades contagiosas. Con el paso de los años se usó para recluir a los presos de la guerra civil española.
Yo iba muy a menudo a la playa de Gando a vender pimienta para que los barqueros pudieran hacer mojo picón o simplemente la intercambiábamos por pescado.
Con el tiempo, los militares indemnizaron a los marineros para quedarse con los terrenos y algunos se fueron a la urbanización de Ojos de Garza, a la playa de Melenara, a Telde o a Las Puntillas. A esta playa vinieron los Montesinos, los “Polluos” y Rosalía y su hermano.
Hace unos 16 años querían tirar todo el pueblo de Ojos de Garza para construir naves industriales, hoteles y hacer crecer el aeropuerto desplazando el pueblo dos kilómetros arriba ¡una locura! Intentaron quitarnos de en medio pero aquí seguimos.
Unos años antes de jubilarme empecé a crear fantasías y cosas difíciles de entender, pero intentando que transmitieran, con objetos reciclados: azulejos, botellas, tuberías, cuerdas, etc. Cada día alguien me trae algo y no paro de crear. Esto me hace muy feliz.
No quiero marcharme de este mundo de un infarto, quiero irme cuando sea viejito, sino es dormido que sea despierto (risas).

* El Lazareto de Gando es un modelo de arquitectura sanitaria enmarcado en un cuadrilátero con muralla para paliar los efectos y evitar la propagación de las graves epidemias que asolaban a las islas y tratar convenientemente a los barcos que, procedentes de América y África, desembarcaban en puertos canarios a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

(Fuente: Ejército del Aire)