“Empecé a disfrutar de los carnavales antes de ir al cuartel, íbamos a La Isleta, que siempre ha sido el barrio más carnavalero de Las Palmas. Allí había dos clubs míticos, el Iberia y el Racing. Por aquella época el carnaval era ilegal y la Guardia de Asalto se situaba en la esquina de la plaza, donde estaba el cine Victoria. Ellos sabían que estábamos festejándolo pero nos dejaban porque era algo muy sano y no hacíamos mal a nadie. La idea de disfrazarme de abuela surgió sin más, me puse un pañuelo y un bastón y tuvo tanto éxito que no dejé de ponérmelo. La gente ya me reconocía en todos lados.
Al terminar el servicio militar, con 21 años, hice buena amistad con Félix y Orlando, nos íbamos juntos al carnaval de Agüimes haciendo dedo a los camiones que traían los tomates al muelle. Por aquel entonces eran unas dos horas de trayecto de ida y otras dos de vuelta.
La guardia civil era más permisiva que en Las Palmas, tengo incluso fotos con ellos disfrazado, era otro rollo, Agüimes siempre ha sido carnavalero 100%.
Anécdotas tengo unas cuantas, una vez se me ocurrió ir a ver a la Virgen del Pino disfrazado y Monseñor Lantigua se puso hecho una furia y me amenazó con llamar a la policía (risas). En otra ocasión, fui al club del Sporting de San José y me puse el disfraz en plena calle, antes de entrar. Cuando llegué a la puerta había dos Guardias y uno de ellos me dijo que si me cogía me ahorcaba con el pañuelo. Era otra época.
Con el tiempo se legalizó el carnaval en Las Palmas, aunque el obispo vasco Pildain quiso denominarlo la Fiesta de Invierno, pero el alcalde Doreste y Manolo García se opusieron y acabaron resucitando el carnaval.
La salida era desde La Isleta y después se pasó a Rafael Cabrera. Éramos un gran equipo, Juanito “el pionero”, Santiago García “el charlot”, yo y un largo etcétera.
Poco a poco fue creciendo y se ha convertido, a día de hoy, en uno de los mejores del mundo junto con el de Tenerife, por supuesto. El carnaval me ha permitido conocer a muchísima gente, algunas caras conocidas, como Carmen Sevilla, Bigote Arrocet, Ursula Andress, Lolita Flores….
He visto muchos carnavales por todo el mundo: Brasil, Paraguay, Colombia, Venecia, etc… pero como el de aquí pocos. ¡Este es el carnaval del pueblo!
Llevo 60 y pico carnavales y no me he perdido ninguno, aguantaré hasta que me muera.”